En la avenida Michigan de Chicago, se está construyendo un rascacielos de 73 pisos. El edificio, llamado 1000M, tiene más de 800 pies de altura. Se encuentra en la orilla del lago, al oeste del lago Michigan, donde estará expuesto a los fuertes vientos por los que la ciudad es conocida.
Al igual que los árboles se mueven con la brisa, el viento fuerte puede balancear a los edificios altos. Sin embargo, demasiado movimiento puede afectar negativamente a la estructura del edificio y a las personas en su interior.
¿Cómo pueden los ingenieros evitar que los rascacielos se balanceen demasiado?
